Dijo la luna al cántaro:
_ Dame de beber Y contestó el cántaro:
_¿Cómo quieres que te dé de beber estando tan lejos?
_ Dame de beber, mira que el sol no para de mirarme en todo el día, y tengo tanto calor que me estoy abrasando.
_ No me pidas eso que no tengo alas, no puedo ayudarte.
_ Llenaré tu panza de plata, acariciaré tu barro gastado, te llevaré en volandas a través del viento.
Pero sube.
Dame de beber.
_No puedo llegar hasta tí.
_Iluminaré tus noches oscuras, alumbraré el camino de tu fuente, te llevaré en mis brazos, y adornaré tu cuello de nardos, pero no dejes que me abrase en este fuego.
_No puedo
_Déjame llegar hasta ti, que tu casa huele a pámpanos y a higueras, huele a primos hermanos, y a infancia que juega.
Tu casa huele a fuentes frescas rociadas de manzanas y a huerto cultivado con las manos.
Huele a ramas de madreselva y hierbabuena.
Huele a noches mojadas
A manos que trabajan
A salitre
A sudor
Déjame remojarme en tu agua
Déjame nadar en tu vientre.
_Refléjate en la fuente y podrás encontrar consuelo a es fuego que me dices que te abrasa.
_No es eso lo que quiero.
_Entonces qué quieres.
_Beber de tus labios el agua cristalina
_Dame de beber.
_ No puedes pedirme eso a mí, estando tan lejos.
_ El sol me abrasa la garganta y ya no puedo respirar.
_ No tengo pies. No puedo caminar hasta la fuente.
_Yo te llevaré en volandas a través del sembrado.
Y te pondré en mis caderas abrazando tu cuerpo.
Y adornaré de mirtos el rojo de tu barro.
Pero ven.Dame de beber.